Elogio del caminar
Elogio del caminar
Shane O
‘Mara
(traducción
Eugenia Limeses)
Shane O’ Mara: Neurocientífico
irlandés es profesor de Investigación Experimental sobre el Cerebro en el
Trinity College de la Universidad de Dublín. Actualmente es investigador, y ha
sido director del Trinity College Institute of Neuroscience, uno de los centros
punteros sobre la materia en Europa
Pasamos por alto los beneficios de caminar, para
nuestra salud, para nuestro estado de ánimo, para nuestra claridad mental.
Muchos de nosotros vivimos en un entorno
profundamente antinatural, en el cual pasamos largos períodos del día sentados
con los ojos enfocados en pantallas, quizás a medio metro o así de nuestros
ojos.
Cuando nos levantamos, caminamos y nos
movemos, nuestra postura cambia, el torso y la columna vertebral se desplazan
hacia un único eje vertical, desde la cabeza hacia abajo, pasando por la
espalda. y, a través de las piernas y los pies, en contacto con el suelo.
La columna vertebral, la parte superior de las piernas, en particular
los glúteos y muslos son vitales para caminar. No es de extrañar que el dolor
lumbar sea una de las dolencias más comunes en el mundo desarrollado.
Qué tontería, entonces, que el remedio -levantarse regularmente del
asiento y pasear- sea tan poco comprendido o practicado.
Los largos periodos de inmovilidad también provocan cambios en los
músculos. depósitos de grasa en los músculos de las piernas y, con la edad,
perdemos masa muscular en parte debido a la inmovilidad («sarcopenia»).
También hay muchos otros cambios: la presión
arterial cambia, al igual que nuestra tasa metabólica (el ritmo al que quemamos
energía).
Pero cuando nos ponemos de pie, las cosas
cambian repentinamente en el cerebro y estamos “cognitivamente
móviles", nuestra mente está en movimiento, nuestra cabeza gira,
nuestros ojos se mueven de un lado a otro. Nuestra actividad cerebral cambia
cuando nos movemos, con ritmos cerebrales eléctricos que antes estaban
inactivos, ahora se activan. Estamos más alerta, nuestra respiración cambia y
nuestros cerebros y nuestro cuerpo se preparan para la acción. El filósofo
francés Jean-Jacques Rousseau comentó “sólo puedo meditar cuando camino. Cuando
me detengo, dejo de pensar; trabajo con mis piernas”
El psicólogo
experimental David Rosenbaum y sus colegas de la Universidad de Tel Aviv se
preguntaron si el mero hecho de ponerse de pie podría tener un efecto en el
rendimiento. En una serie de tres experimentos, que cuando un participante está
de pie, el efecto Stroop para estímulos incongruentes -donde el rendimiento
debería ser más lento- es, de hecho, más rápido de lo normal en comparación con
cuando están sentados.
Es como si
el mero hecho de pararse movilizara recursos cognitivos y neuronales que, de
otro modo permanecerían inactivos. Además, estudios recientes demuestran que
caminar aumenta el flujo sanguíneo y contrarresta los efectos de estar sentado regularmente.
Todos
sabemos que es bueno para el corazón. Pero caminar también es beneficioso para
el resto de nuestro cuerpo. Caminar ayuda a proteger y reparar los órganos sometidos
a tensiones y presiones. Es bueno para el intestino, facilita el paso de los
alimentos a través de los intestinos.
La práctica regular de caminar también frena
el envejecimiento de nuestro cerebro y puede, en un sentido importante,
invertirlo. Experimentos recientes pidieron a ancianos que participaran tres
veces por semana en grupos de marcha relativamente poco exigentes.
En el grupo
que caminaba con regularidad, a lo largo de un año, se redujo el envejecimiento
normal de las áreas cerebrales que proporcionan el andamiaje para el
aprendizaje y la memoria, este envejecimiento se invierte varios años en los
caminantes.
También se
observó un aumento del volumen de estas áreas cerebrales, lo que es bastante
notable en sí mismo y sugiere que el acto de caminar con regularidad moviliza
cambios plásticos en la estructura del cerebro, fortaleciéndolo de forma
similar a como se fortalecen los músculos al trabajarlos.
Muchos
poetas y escritores han escrito elocuentemente sobre las maravillas de caminar
como estímulo del ánimo, la creatividad y el pensamiento.
Uno de
ellos T.S. Eliot nos dice: «Vámonos», y exploremos ahora la maravilla que es
caminar: toda ella. La ciencia, la historia, las complejas interacciones de
huesos, músculos y nervios, los tropiezos, los vagabundeos, paveando, vagando, deambulando,
paseando, dando pasos, zancadas, pisando. Nuestro viaje nos llevará desde la
antigua África a la mecánica del movimiento, a los rincones más recónditos del
cerebro al cartografiar el globo terráqueo, hasta caminar en armonía y con
determinación para cambiar el mundo.
Excelente, recomendable artículo.
ResponderEliminargracias Mariana!!!!
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